26 de mayo 2018
“Estamos aquí para decirle al Gobierno de Daniel Ortega que nuestros obispos no están solos, que no se atrevan a tocarlos porque este pueblo está cansado y no queremos más represión”, aseguró María Elena Miranda, una doctora jubilada, que este viernes asistió a la rotonda Jean Paul Genie a manifestarse.
Como ella, cientos de nicaragüenses marcharon en apoyo a los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), luego que estos denunciaran ser víctimas de amenazas de muerte.
“Nos vemos en la urgente necesidad de informar a nuestro pueblo sobre el descrédito y las amenazas de muerte de las que estamos siendo objeto obispos y sacerdotes, particularmente nuestro buen hermano Monseñor Silvio José Báez Ortega, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua”, denunció el martes la CEN en un comunicado.
La marcha inició en la rotonda y culminó con una eucaristía en la parroquia de Fátima, de la Colonia Centroamérica. Cientos de personas que no alcanzaron en el templo. Desde la calle se escuchaba la misa campesina sonando y los gritos de: ¡Viva Nicaragua!
“La ultima palabra no la tiene la muerte, la última palabra la tiene Dios”, el mensaje de la misa hoy en apoyo a los obvios de la @CENNicaragua y a monseñor @silviojbaez #SOSNicaragua @confidencial_ni pic.twitter.com/mGA0G6X3M3
— Yader Luna (@Lunacero) 25 de mayo de 2018
Los manifestantes portaban pancartas en apoyo a los religiosos, en especial a monseñor Báez. Durante el recorrido, en el que solo se escuchaba el sonido de trompetas, los participantes ondeaban sus banderas azul y blanco.
Apoyo al pueblo
Durante la homilía el presbítero Moisés Daniel Pérez aseguró que en cada rincón del país hay un religioso apoyando “al que lo necesita” porque “lo que Dios quiere para este pueblo es que vivamos como hermanos, que seamos capaces de establecer relaciones sanas y justas”.
“Cuando nuestro pueblo no vive dignamente, cuando nuestro pueblo no vive como Dios quiere, nosotros no podemos callar”, dijo en su mensaje a los feligreses que al escucharlo comenzaron a aplaudir.
Los asistentes cantaron: “¡No tenemos miedo, no!, ¡No tenemos miedo, no!”, mientras agitaban sus banderas.
Mensaje de Báez
Aunque Monseñor Báez no asistió a la eucaristía envío un mensaje en el que agradeció el apoyo recibido por los manifestantes y dijo que los católicos deben estar al lado de los pobres y los oprimidos.
“Les agradezco su solidaridad con Nicaragua (…) les ruego que se responsabilicen de la historia a través de la oración y que estén al lado del pueblo ejerciendo con sabiduría el discernimiento y con mucha caridad el acompañamiento a quienes sufren”, manifestó en el mensaje emitido al final de la misa.
Desde su cuenta de Twitter, el religioso agradeció a los asistentes “por su cariño y sus oraciones”.
Monseñor Miguel Mántica, uno de los asistentes en la marcha, dijo que esta convocatoria surge para demostrarle su cariño a Báez por “ser un referente con su mensaje de paz” para los nicaragüenses.
“Los obispos han estado trabajando por el bien de Nicaragua, por una salida pacífica a la crisis que estamos viviendo y lejos de ver un agradecimiento, se están dando esos ataques”, manifestó.
Bolaños cree que Ortega debe renunciar
A la misa asistió el expresidente de la República, Enrique Bolaños Geyer, quien manifestó que durante su mandato tuvo que soportar “varias asonadas”, pero sin tener que lamentar pérdidas humanas.
Manifestó que las protestas son legítimas, así como las propuestas en el diálogo que buscan “mejorar el sistema democrático”.
“Creo que debe hacerlo (renunciar), de eso no hay duda porque el pueblo lo está pidiendo”, aseveró.
Declaró que ya Ortega lleva 39 años en el poder, incluyendo “los años que gobernó desde abajo”. “Ya es hora que deje el poder y que haya un cambio a las nuevas generaciones”, declaró el exmandatario.