9 de noviembre 2021
"El pasado domingo el Gobierno de Ortega y Murillo consolidó su control autocrático sobre el pueblo nicaragüense al llevar a cabo una farsa electoral", por lo que, en Nicaragua lo que existe hoy "es una dictadura", dijo en conferencia de prensa telefónica la mañana de este martes 9 de noviembre Ricardo Zúniga, secretario adjunto principal de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos. A su vez, adelantó que no romperán relaciones diplomáticas con Nicaragua, pero sí elevarán los "costos" a los "cómplices" del régimen.
"Estos comicios del día 7 no tienen credibilidad como un ejercicio democrático, no se puede decir que las personas supuestamente elegidas bajo ese proceso pueden ser consideradas como los líderes elegidos por los nicaragüenses. Que están en el poder, nadie lo puede negar, que sea una dictadura tampoco se puede negar. Es más claro que nunca que Ortega y Murillo han impuesto una dictadura basada en el personalismo y el poder familiar, con algunos elementos que también apoyan y facilitan esa dictadura", explicó.
El presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo, se autoproclamaron este lunes 8 de noviembre ganadores de una votación bajo su control absoluto, tras eliminar la competencia política —encarcelando a siete aspirantes presidenciales y eliminando a partidos opositores— y con una abstención del 81.5%, según reportó el observatorio independiente Urnas Abiertas.
En su discurso tras la votación, Ortega reiteró y elevó su discurso de odio contra los presos políticos tildándoles de "hijos de perra de los imperialistas yanquis". "Se los deberían de llevar para los Estados Unidos, porque esos no son nicaragüenses, no tienen patria, para que allá sirvan para lo que son, esclavos del imperio, traidores de la patria”, continuó Ortega, airado.
Zúniga tildó de "declaraciones ridículas" lo expresado por Ortega. "Esto no es un juego de ajedrez donde pueden utilizar a personas como piezas", dijo, sobre la "propuesta" de Ortega en torno a los más de 150 presos políticos que mantiene en las cárceles.
¿Qué viene después?
El diplomático estadounidense comentó que los nicaragüenses "quieren un futuro que solo podrá darles la democracia" y que "Estados Unidos y la comunidad internacional tienen más determinación que nunca de ayudar al pueblo nicaragüense en su esfuerzo para lograr ese futuro democrático".
"He hablado con numerosos nicaragüenses acerca de lo que desean, y lo que estamos oyendo es que quieren que se libere de prisión a sus seres queridos, quieren que se invaliden las leyes represivas que limitan la libertad de expresión y restringen a la sociedad civil, quieren un Gobierno que rinda cuentas y que esto incluya un sistema político transparente que permita inversiones a largo plazo y mayores oportunidades laborales, y un sistema judicial al servicio del pueblo, quieren poder elegir a sus líderes en elecciones libres y justas", expresó.
Zúniga adelantó que, en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos que comienza este miércoles 10 de noviembre, se proponen mantener una amplia coalición y así "instar a una resolución firme que establezca un proceso
para la adopción de medidas adicionales al amparo de la Carta Democrática Interamericana. Los países deben exigir, juntos, la restauración de la democracia en Nicaragua y la liberación inmediata e incondicional de los presos políticos".
"Es importante que todos los países reconozcan lo que está sucediendo y que se defina, dentro del marco de la Carta Democrática, cuáles serían los próximos pasos. La expulsión de un país es un asunto muy grave, pero nosotros pensamos que lo importante es presentar los elementos de los hechos que hemos visto ya en Nicaragua, y tener mucha claridad dentro del organismo acerca de con quién estamos tratando de Nicaragua y a quién estamos tratando de ayudar como comunidad internacional", explicó.
Aumentar costos a "cómplices" del régimen
El alto funcionario de la Administración del presidente Joe Biden también valoró como positiva la aprobación de la Ley Renacer como fruto de un esfuerzo bipartidista en el Congreso estadounidense, una norma que al ser promulgada por Biden, permitirá tomar medidas "contra actores nicaragüenses corruptos" y "poner costos sobre los nicaragüenses que sean cómplices de los abusos del Gobierno de Ortega y Murillo" en violaciones de derechos humanos, corrupción y el desmantelamiento de la democracia, pero que, además de las sanciones, la diplomacia es también una herramienta que usarán.
Además, destacó, que actúan con la Unión Europea, otros Estados americanos y países que apoyan el retorno de la democracia a Nicaragua y que, por tanto, están valorando las próximas medidas en conjunto.
Zúniga también aseguró que "la atención bipartidaria -de demócratas y republicanos- por parte de los Estados Unidos seguirá enfocada en la situación en Nicaragua". "Tenemos el temor de que, si no hay un costo en el caso de Nicaragua, si no hay un esfuerzo regional para responder a los acontecimientos, esto puede suceder en otros países".
"Cualquier retroceso en el marco democrático en la zona nos afecta a todos. No es una cuestión acerca de la política estratégica de los Estados Unidos, sino que es un asunto que debilita el consenso que ha existido por tantos años a favor de la democracia como la mejor forma de atender a los problemas que afectan a los pueblos", detalló Zúniga.